Juan Pablo Canevaro: IronIquique 2012


La redención de Cane

“Con el número 100, Juan Pablo Canevaro, oriundo de Iquique avecindado en Santiago”, así comienzo este reporte para que tengan una idea del significado de esta carrera para mí.

Un Poco de Historia

Yo nací y me crié en Iquique. Para que tengan una idea vivía frente a la playa, cruzaba la calle y estaba en ella. Se imaginan la vida en el verano. Desde la ventana de la casa siempre veía a un profesor del colegio que corría de un lado para otro. Yo siendo chico quería hacer eso. Correr lo encontraba un desafío mayor. Así nos llevamos hasta 1980 en que nos mudamos a Santiago, pero seguíamos yendo de vacaciones en julio y en el verano hasta 1983. Así pasaron los años y las décadas hasta el 2011 cuando Carlitos Valdivia me dijo que se haría un medio en Iquique. Era la excusa perfecta para por fin volver a ver mi tierra después de 28 años. Pasaron los meses hasta que llegó el viernes 24 de junio del 2011, fecha del viaje. Cuando estaba en el avión aproveché de llamar a mi hermana que estaba hospitalizada. Nos despedimos y quedé de llamarla al día siguiente. Ya estando allá y habiendo armado la bicicleta me percato que la cadena cuelga. Algo anda mal y no sé que pasa. Recorro el centro y encuentro junto a Bruno Fritsh una tienda con taller. Esperamos que nos atendieran, pero el dueño me dijo que no podía, que tenía que viajar a Vallenar al funeral de su hermano, por eso iba atender hasta las 2 pm. Al final se “paleteo” y me arreglaron la bici. Un agradecimiento a Enzo Redolffi con su taller ubicado en Bulnes 486 que saca de muchos apuros y que posee bastantes repuestos que son salvadores, sobre todo cuando se esta a más de 2 mil kms. Quien habría imaginado que una semana después estaría pasando yo por el mismo drama.

Por la tarde llamé a mi papá y vino la noticia fatal: mi hermana estaba desahuciada. No podía creer ni entender que pasaba. Al día siguiente igual corrí y aunque gané mi categoría, estaba totalmente ido, descompuesto por la noticia. El fatal desenlace se produjo días después.

De ahí caí en la pena y de volver a competir ni soñar. Subí de peso (hasta cerca de 80 kilos), cada trote era un martirio. Pedalear era lo único que hacía los fines de semana con mis compañeros de ruta (Ricardo y Folo). Vino el Cross triatlón de Santo Domingo donde participé sin haber nadado en meses, poco ciclismo y casi nulo trote. El resultado lo dice todo: último de los últimos.

Vino el verano y gracias a Ricardo Cumplido quien me entusiasmo, participé en Valparaíso y Piedra Roja. Siendo ganadas por el Doc Chávez, que estaba intratable en los olímpicos, me dio para dos segundos lugares, merced de que hay varios que no participan (Zurob, G. Sepúlveda, Andrés Sauma, etc).

Paso el tiempo y por insistencia de mi hija menor quien quería entrenar llegué por esas vueltas del destino a estar bajo las órdenes de Marcos Ottenhsimer, quien encontró la forma de motivarme nuevamente y de a poco me fue picando la “guía” para ir a Iquique. Gracias a Marcos y Richard Quezada por todo el apoyo brindado en estos meses.

IronIquique 2012

El viernes 29 de junio nos embarcamos nuevamente rumbo a mi natal ciudad, esta vez con más tranquilidad y con la certeza de que ahora disfrutaría del ambiente que rodea la carrera.

Instalados allá, un paseo por la Zofri y por la tarde un suave trote por lo que sería el circuito. En la noche, después de la charla técnica del Sprint, se nos fueron uniendo a la comida Fernando Heredia y Jaime Sanhueza, compartiendo un rato de sana camaradería.

El sábado después del pedaleo, vimos el Sprint y posteriormente nos metimos al agua a nadar. Esta se encontraba helada pero se pasaba después de un rato. Hicimos unas entradas al agua con bastante payaseo. En lo que respecta a mis sentimientos justo el sábado se cumplía un año de la partida de mi hermana… pero el tiempo nos resigna.

Domingo 1, la Carrera

Nos levantamos temprano. Respectiva ducha (parte del ritual) y de ahí a tomar un buen desayuno. Parque cerrado para el marcaje y de ahí a ubicarme cerca de la entrada para no correr tanto con la bici (buena avivada). El agua calma y con pocas olas que salían de vez en cuando. Largada y ahí estaba yo nuevamente encaramado en el segundo pack y nadando como antes.


A la izquierda terminando el primer giro... A la derecha terminando la natación...

T1 y cuando voy llegando veo a mi “archirrival” Ricardo Cumplido saliendo a pedalear. “Voy a tener que ponerle para pillarlo” me dije, porque anda pedaleando como “cañón”. Cuando estoy llegando al retorno ya había alcanzado a mi “cumpa” quien se fue quedando. Como me sentía muy bien empecé a ponerle. Cerca mio Maximiliano Montes que a ratos se quedaba atrás en una actitud bastante honesta de ambos. No puedo negar que vi varios pack que se fueron desarmando a medida que corrían los kilómetros.

Enfilando para la T2 veo que Sergio Meza se viene comiendo el pavimento pero repentinamente para. Llegamos con Maxi Montes a la T2 y a correr con dolor de espalda que va pasando de a poco. Cuando llevo casi unos 500 a 800 metros veo a Sergio quien va corriendo al parque cerrado. Pensé que la carrera estaba sentenciada por lo que me dediqué a correr tranquilo sin dejar de pensar en hacer una buena marca. Una pena por lo de Sergio quien está andando muy fuerte. Más atrás veo a Francisco “Doc” Chávez animándolo a que pille a Sergio, quien no está muy lejos de él. Cuando paso por el segundo giro veo que llevo alrededor de 1 hora 1 min en los primeros 14 kms. Pienso en sólo llegar, pero cuando llego a Los Rieles (esto es la península) me pasa la cuenta la falta de fondo. Camino y al rato paro al baño. Bajo el ritmo sobre todo por una ampolla que tenía en el segundo ortejo, en toda la punta que choca con la zapatilla.

Desde el retorno hasta el casino no dejaba de pensar en la meta. Miré el cronometro y vi que el sueño de bajar las 4.30 se iban. Pero esto no era lo realmente importante. Recordé a mis amigos del TYM (Rubén, Magendzo, etc.), a mis papás y toda mi familia, Ricardo y Folo y tantos que de una u otra forma me han apoyado.

Giro en la Avda A. Prat y veo la meta, entro a parque cerrado y escucho mi nombre: “Viene el N° 100, Juan Pablo Canevaro, oriundo de Iquique avecindado en Santiago”. 4 horas 31 minutos. Un beso y los brazos al cielo para mi hermana quien me ve desde allá para decir gracias. Termino mi duelo y comencé mi redención… Nuevamente volvía a mi pasión: el TRIATLÓN.

Juan Pablo Canevaro
RPM

Fecha de la carrera: Domingo 01 de julio de 2012

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Un grande Cane!!
Los grandes se levantan!
Recuerdo Iquique el a;o pasado... ganas de haber estado ahi nuevamente este a;o.

Wena Cane!! que bueno que estes de vuelta. Emotivo relato.
Un abrazo.

Gonzalo.

Asi fue, gran carrera y en tu ciudad natal, con tantos recuerdos...sin duda una carrera cargada de emociones y se notó. Redenciòn es una buena palabra que reúne todo ese capítulo que fue el fin de semana pasado. Creo que todos esperan grandes cosas de este "segundo aire" tuyo. El corazón nos mueve más allá de los límites. Muchas felicidades!!!!
No había tenido el gusto de compartir contigo en otros triatlones pero tengo la sensación que pertenecemos a la misma tribu. Con razòn siempre aparecías en los comentarios de tus amigos.
Un abrazo Cane, desde el FRIIIIOOOOOO y lluvioso Concepción.

Es un orgullo estar compartiendo contigo, en cada entrenamiento y ese dia domingo en la carrera!!
Tengo que admitir que en la bicicleta me decia a mi mismo: "Puta que es duro este viejo!" Grande canevaro, eres un ejemplo.

Un abrazo, felicitaciones y puedes contar conmigo siempre.

Maxi Montes.

Me hiciste llorar Cane!! En serio.

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