Diego Manzo (Triatleta sordo): Sprint Viña 2013


Primero que todo quisiera contarles que la semana de año nuevo no fue muy buena para mí, ya que tenía todo preparado para ir a los entrenamientos; mi traje de natación, las poleras, mi gorra y lentes de natación y fui víctima de un robo por sorpresa en el Barrio Franklin, donde me robaron mi mochila que contenía toda mi vestimenta que es muy costosa para poder entrenar y presentarme en ITU Panamericam Junior de Viña de Mar y posterior Sprint. Esto me dio mucha pena y rabia porque me di cuenta de la sociedad en la que estamos viviendo. Por otro lado, tuve que lidiar con la preocupación de tener que conseguirme nuevamente los implementos necesarios para participar de este gran evento.

El domingo 6 de enero ya me había conseguido todo el equipo para poder competir en ITU Panamericam Junior de Viña y posterior Sprint y observando el mar de Viña, comencé a sentir ansiedad y miedo imaginándome los 750 metros de nado, pensando que quizás no estaba preparado, me dolía la guata de nervios, sin embargo, intenté relajarme. También estaba la Profesora Constanza Heyerrmann de Aiep de la sección Técnico Deportivo, quien fue a motivar a su hijo Benjamín. Ella me ayudó a retirar mi kit e intentó explicarme las normas. Además, estaba Marcos Ottenhsimer, director de RPM Team y Educación Física de la UNAB, quien me preguntaba si me encontraba bien y si estaba preparado. Luego me explicó algunos detalles del traje de natación y sobre las corrientes del mar. Al comienzo también estuve acompañado de mi padre y una amiga que es intérprete en lengua de señas, Carolina Muñoz. Mientras me preparaba, los nervios y el miedo, así que entré al mar para poder practicar y quitar un poco mi ansiedad. Le conté a Marcos que tenía miedo y ansiedad, entonces el me dijo: "si tú levantas los brazos los marinos y la organización te sacarán del mar". En ese momento me cuestioné por qué estaba haciendo esto y con mucha valentía sentí que tenía que decirle "NO ME RENDIRÉ". Cuando le dije eso él se emocionó mucho y se puso feliz.

Luego, al momento de partir, cuando todos entramos al agua me di cuenta que me faltaba información ya que no entendía las instrucciones que iban dando, por lo que vino Carola a explicarme rápidamente y luego se volvió. Ahí me lancé al mar y nadé y nadé todo lo que pude, tragaba el agua salada del mar, sentí cansancio, sin embargo, seguí nadando. Cuando llegué, a pesar de caerme dos veces, recordé que debía dejar toda mi vestimenta (el traje de nado, mi gorra, los lentes) en mi posición junto a una bandeja.

Así que me saqué toda la vestimenta de nado y tomé el casco y las zapatillas, me sentía cansado, pero me avisaron que debía montar la bicicleta. Ahí apareció la profesora Constanza, gritándome: "Vamos, vamos Diego" se olvidó que era sordo, pero sin embargo, pude ver sus venas hinchándose de emoción, mientras yo seguía pedaleando. En el recorrido tuve un problema con la bici y mis zapatillas, sin embargo, no paré y seguí andando. A la quinta vuelta apareció Carola ayudándome y señalizándome dónde era la meta y cuánto faltaba, porque todo lo avisaban por megáfono y yo no podía entender nada de esa forma, así que ví a la intérprete en lengua de señas y seguí andando. Cuando ya iba llegando a la meta lo único que pensaba era que quería bajarme de la bicicleta, me sentía muy cansado y mis piernas temblaban, sin embargo, no importó el dolor y seguí andando, porque mi objetivo era llegar a la meta.

Finalmente empezó el trote y no paraba de sentir mis piernas con dolor, pero corrí y corrí recordando esos 6 meses duros de entrenamiento que tuve, no me importaba ganar, sino que cumplir con ese sueño de llegar a la meta y estar en un verdadero triatlón. Mientras corría veía cómo me pasaban los competidores, entre ellos, los elites, sin embargo, no sentía que debía romper ningún récord, simplemente, tenía la fe de llegar a las 3 vueltas corriendo y respirando, corriendo y respirando. En un momento me dio un dolor lumbar, pero no me importó y seguí corriendo, ya que no sólo fui a disfrutar, sino que también quería tener un grato recuerdo de lo que fue este logro en mi vida.

Llegué a la meta con 1 hora y 19 minutos, con esa marca ya me sentía conforme por lo logrado, y me gustaría darle gracias a Dios, por estar acompañándome en todo momento. Pensando en Dios me sentí siempre acompañado y sin miedo ni ansiedades. También me ayudó a estar más concentrado, mientras seguía sin parar, ni siquiera pensaba en mi discapacidad auditiva. Esto me costó demasiado, porque sé lo difícil que es para las personas sordas ingresar al mundo del deporte, pero quería tener un recuerdo de lo que significó esto en mi vida como persona sorda, ya que nosotros no debemos sentirnos discapacitados, porque podemos competir de igual forma como el resto de los oyentes. Esto lo tomé como un presagio de Dios: "nunca me rendiría".

Finalmente, me entregaron la medalla por haber participado y, además, la organización se enteró que yo era sordo así que me entregaron una medalla de primer lugar, por ser la única persona discapacitada en este triatlón.

Por último quisiera agradecerle a Marcos Ottenhsimer (Coach Natación y Director RPM Team y Educación Física UNAB), Constanza Heyermann (AIEP Técnico Deportivo), Andrés Villalobos (Runnig RPM TEAM), Carola Muñoz (Interprete en Lengua de Señas de Viña de Mar), Señorita Isidora y a Alexis Castillo (Préstamo de traje de natación y bicicleta, tras el robo sufrido la primera semana de año nuevo). Además, agradecer a Claudia Arancibia (Coordinadora Educación Física UNAB) y Jaime Fillol (Director Educación Física UNAB) quienes me han ayudado en mis estudios, dada la sordera que poseo, logrando así una accesibilidad para la inclusión. Finalmente, agradecer a la organización de la ITU Panamericam Junior de Viña y posterior Sprint y a Trichile por permitirme vivir esta experiencia inolvidable en la Ciudad de Viña del Mar!!


Con Marcos Ottenhsimer, Coach RPM

Quisiera, por último, darle ánimo a todas las personas sordas, como también a las personas que poseen diferentes capacidades especiales que pueden luchar y así lograr cada uno de sus sueños. Lo único que necesitan es confiar en Dios y tenerlo presente en su corazón. Trabajando duro podrán plantearse desafíos con los que podrán llegar a ser grandes triunfadores!! Vamos, nunca se rindan!!

Diego Armando Manzo Faúndez
Estudiante Sordo Educación Física UNAB sede La Casona
Titulado Técnico Deportivo

Fecha de Carrera: Domingo 6 de enero de 2013

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