Rodrigo Ríos: “De la lesión al proceso: Mi vuelta San Juan”
Race Report – IRONMAN 70.3 San Juan 2026
Volver a San Juan este año tenía un significado especial. El año pasado corrí esta misma carrera lesionado, con molestias que terminaron en una fractura por estrés que me dejó gran parte del año fuera y en un proceso largo de recuperación. Por eso, más que un resultado, esta carrera era una oportunidad de volver a competir sano, disfrutar y validar el proceso que vengo construyendo hace meses camino a mi primer Full IRONMAN.
El objetivo no era ir a buscar un resultado específico, sino evaluar sensaciones en competencia, probar el cuerpo con la carga acumulada y competir con cabeza, sin arriesgar, siempre pensando en el gran objetivo de mayo.
Desde la natación las sensaciones fueron muy buenas. Logré nadar fluido, cómodo y controlado, algo que venimos trabajando mucho con Proswim. Pude acomodarme bien en grupo, ir a pies en algunos tramos y mantener un ritmo constante sin sobre exigirme. Fue una natación muy sólida, donde la sensación principal fue de control total.
En la bicicleta tuve uno de los mejores momentos del día. Logré mi mejor rendimiento en un 70.3, promediando cerca de 38 km/h, lo que me deja muy conforme con el trabajo que hemos venido haciendo junto mi entrenador y amigo Javier Zamorano y mi equipo AR3. Me mantuve enfocado en sostener la potencia objetivo, sin pasarme, siempre pensando en lo que venía después. Me sentí fuerte, eficiente y muy controlado durante todo el segmento.
El trote fue distinto. Con cerca de 35 grados de temperatura, pasó a ser una prueba completamente mental. Decidí no obsesionarme con el ritmo y enfocarme en regular el esfuerzo, escuchar el cuerpo y sostener. A pesar del calor, las piernas respondieron bien, sin molestias, lo que para mí era lo más importante después del año que venía. Fue un trote de mucha cabeza.
Terminé la carrera con un tiempo total de 4 horas 54 minutos, con sensaciones muy positivas. Pero más allá del resultado, me quedo con algo mucho más importante: estoy sano, estoy disfrutando y estoy compitiendo bien.
Este proceso me ha confirmado algo clave: no es solo entrenar más, es hacer mejor las cosas. Hoy la diferencia está en dormir 7 a 8 horas, comer mejor, ser constante con la preparación física y, sobre todo, escuchar el cuerpo.
Esta carrera fue un test. Ahora quedan siete semanas para el gran objetivo, mi primer Full IRONMAN en Jacksonville, USA. Seguimos construyendo, con paciencia, con cabeza y disfrutando el proceso.
Quiero agradecer a mi equipo, entrenadores y marcas que me acompañan en este camino, especialmente a Proswim y AR3 por todo el trabajo que hay detrás. Y de manera muy especial a mi pareja Albani, que estuvo presente en cada momento del fin de semana, apoyándome en todo.
Después de todo lo vivido el último año, volver a competir así no es casualidad. Es proceso, es constancia, es no rendirse.
Nunca es tarde para partir.
Por Rodrigo Ríos Molina
Fecha de la carrera: Domingo 29 de marzo de 2026

















